miércoles, 11 de abril de 2018

MARILYN O LOS MÚLTIPLES WARHOL


 Su icono por excelencia es, simplemente, una imagen mortuoria, una vanitas, pues se hizo tras su suicidio.

Resulta un poco demoledor el comienzo del post, ¿no es cierto?



Pero es que Warhol (como ya veíamos aquí o aquí) es un puzzle de múltiples piezas, nunca unívoco, lleno de sombras y dobles significados.

Eso mismo es Marilyn, un icono de la sociedad estadounidense en donde se unían el sueño americano (de niña maltratada a sex simbol) pero también el reverso tenebroso del nuevo capitalismo (un ser frágil destrozado por los hombres y la fama que termina suicidándose al no conseguir casar su imagen pública con su propia realidad).




Esta contradicción interna es la que fascina a Warhol, tanto en lo individual (él mismo tiene que esconderse bajo el disfraz de artista de éxito para no ser herido) como en lo social (la esquizofrenía capitalista de la vida pública y privada, del éxito social y la tragedia personal).


En un rasgo de piedad (o de astucia comercial, con Warhol nunca se sabe) tomó su imagen de novia de América y descartó cualquier otro referente personal, eliminando (al menos en la superficie) todo carácter emocional, convirtiéndola en un canto de colores y formas mil veces reproducido, como una santa laica capaz de suscitar un reconocimiento inmediato y (en principio) feliz.

Sin embargo este nuevo altar esconde lo tenebroso
Tanta felicidad y sensualidad estereotipada termina por desvelar la tragedia y el vacío que vive dentro de ella, su profunda soledad que es la de una sociedad volcada hacia el exterior en donde la fama ha sustituido a otros valores, convirtiendo en esclavos de la imagen (de la imagen que los demás tienen de nosotros mismos), viviendo eternamente en un instante de triunfo y felicidad, los famosos 15 minutos de fama a los que todos tendríamos derecho.

Nunca es fácil Warhol, por ello es tan interesante (y tan necesario en el mundo actual de internet y redes sociales en donde todo lo intuido por él se ha multiplicado exponencialmente, convirtiendo a cada ser humano en una superestrella mediática de su face o su Instagram que se expone a los demás sin pudor y sufre por ello las consecuencias. ¿No os parece un buen tema de reflexión?)






























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